el EDIFICIO
La iglesia de Santo Domingo, junto con el camarín del Rosario, la capilla de la portería, la capilla capitular y la torre campanario son las únicas cinco piezas arquitectónicas que han quedado, más o menos intactas, de lo que en su día fue el convento de San Miguel de las Victorias. Fundado en 1530 por la orden de Predicadores, su interior reúne uno de los mayores tesoros artísticos de pintura, retablística y escultura de La Palma.
Su Exterior.
La fachada principal de la iglesia se alza sobre la Plaza de Santo Domingo, uno de los centros neurálgicos de la ciudad, se construyo en los aledaños de una pequeña ermita fundada en 1530, que tras ser quemada por los piratas franceses en 1553 se reconstruyó.
Del antiguo convento de San Miguel de las Victorias, se puede ver la torre de la antigua iglesia, el Cristo de la Portería y varias capillas.
La reconstrucción se fue haciendo con donaciones de las grandes familias de la capital como : los Sotomayor o los Vandewalle.
Su Interior.
La Iglesida de Santa Domingo fue reconstruida después del incendio provocado por los piratas franceses en 1.553. Su interior es de una sola nave con capillas laterales (planta de cruz latina), cubiertas con armaduras mudéjares policromadas y doradas. En él conviven estéticamente un conjunto de estilos artísticos diferentes como el Renacentista, plasmado en su arquitectura, el Barroco, presente en sus retablos de columnas salomónicas y el Neoclásico representado en sus obras escultóricas.
Acoge pinturas flamencas de Pierre Pourbous el Viejo y Ambrosius Francken, un retablo mayor barroco de columnas salomónicas considerado el mejor de Canarias, las imágenes de la Venerable Hermandad de Jesús Nazareno o Nuestra Señora la Virgen del Rosario .