PÚLPITO

En la reforma del templo del siglo XVIII, se construye el nuevo magnífico púlpito, el mejor de la isla y uno de los mas bellos de Canarias. Símbolo de la familia dominicana, su cuidada ejecución y riqueza decorativa expresa la principal misión de la Orden: predicar la verdad y defender la fe católica de la herejía. Bajo la tribuna, cuatro angelotes sedentes y de bulto entero miran a lo alto, absortos con las palabras del orador sagrado, y, ocupando el frente de la tribuna, el altorrelieve de Santo Domingo de Guzmán que, originariamente, desgranaba un rosario entre sus manos. En el tornavoz la representación del Espíritu Santo, principal inspiración y fuerza de la doctrina cristiana y, como remate al tornavoz, la escultura de Santo Tomás de Aquino, cuya doctrina inspiró la predicación dominicana.