HISTORIA Y EXTERIOR

El adelantado Alonso Fernández de Lugo funda, el 3 de mayo de 1493, Santa Cruz de La Palma, dando así por terminada la conquista de esta isla, comenzada en las playas de Tazacorte el 29 de septiembre de 1492, onomástica del arcángel San Miguel, quien dio nombre a la isla: San Miguel de La Palma.

En poco tiempo, Santa Cruz de La Palma se convierte en una de las ciudades más importantes del Archipiélago, con un trazado urbano a la moda renacentista de “Ciudad marítima” y ejemplo para las nuevas urbes americanas, con nobles casas, ermitas, iglesias y conventos. Es el caso del convento de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, fundado bajo la advocación de San Miguel de La Palma en 1530 por el evangelizador del Nuevo Mundo Fray Domingo de Mendoza sobre una ermita erigida por el adelantado Fernández de Lugo al arcángel, Patrón de la isla.

Fray Domingo de Mendoza estableció en Canarias los tres primeros conventos masculinos de las islas realengas, el de San Pedro Mártir, en Las Palmas de Gran Canaria, en 1522; el de La Laguna, en 1527; y el de Santa Cruz de La Palma, en 1530. Como es constante en sus fundaciones, los dominicos se asentaron en la zona opuesta a la que habían ocupado los franciscanos con anterioridad. Así, en la capital de La Palma se situaron en el extremo sur, mientras que los hijos de San Francisco de Asís lo habían hecho en la otra punta de la ciudad en 1508. En julio de 1553, Santa Cruz de La Palma fue tomada por piratas franceses protestantes, bajo el mando de François Le Clerc, apodado “Pie de Palo”, saqueando e incendiando casas, iglesias y conventos. Tras este episodio, el convento dominico se reconstruye inmediatamente, llegando a ser uno de los conventos más hermosos de esta orden.  Con cátedra de filosofía y teología, fue uno de los principales conventos de las islas por la brillantez arquitectónica, así como en las artes y las letras.

Por su situación geográfica, en lo más alto y sobre el puerto hacía de la casa conventual muy hermosa, con una gran plaza que lindaba por la zona norte con el convento de monjas dominicas de Santa Catalina de Siena, fundado en 1624, hoy en su lugar el Teatro Circo de Marte y el edificio de usos múltiples del ayuntamiento capitalino; y por la zona sur con el barrio de San Telmo. El convento dominico de San Miguel de las Victorias se extingue con la desamortización el 27 de abril de 1836. Actualmente, el lugar lo ocupa el Instituto de Enseñanza Secundaria “Alonso Pérez Díaz”, primer centro de enseñanza media creado en la isla en 1932. En él se conserva la antigua portería del convento, donde se encuentra el fresco del Cristo de la Portería, antigua devoción entre los ciudadanos de la ciudad.